sábado, febrero 14

HE APRENDIDO

He aprendido....que nadie es perfecto
hasta que no te enamoras.

He aprendido que....lavida es dura
pero yo lo soy más!!

He aprendido que...lasoportunidades no se pierden nunca

las que tu dejas marchar...las aprovecha otro.

He aprendido que...cuando siembras rencor y amargura

la felicidad se va a otra parte.

He aprendido...que necesitaría usar siempre palabras buenas...

porque mañana quizás se tienen que tragar.

He aprendido...que una sonrisa es un modo económico

para mejorar tu aspecto.

He aprendido...que no puedo elegir como me siento...

pero siempre puedo hacer algo.

He aprendido que...cuandotu hijo recién nacido

tiene tu dedo en su puñito...

te tiene enganchado a la vida.

He aprendido que...todos quieren vivir en la cima de la montaña...

pero toda la felicidad pasa mientras la escalas.

He aprendido que...senecesita gozar del viaje

y no pensar sólo en la meta.

He aprendido que...es mejor dar consejos sólo en dos circunstancias...

cuando son pedidos y cuando de ello depende la vida.

He aprendido que...cuanto menos tiempo derrocho...

más cosas hago.

Mitos del matrimonio

Hay una serie de creencias con respecto al matrimonio que, de alguna manera, pueden influir en tu punto de vista con respecto a casarte o no, y más aún, en la manera en la que se desarrolla tu relación con tu marido o esposa.
Algunos de estos mitos son:
"Al casarse, sentará cabeza" . Una persona irresponsable, infiel o inmadura, difícilmente cambie de la noche a la mañana por firmar un papel o pasar por el altar, salvo que tenga la firme convicción interna de hacerlo.
"Y vivieron felices para siempre" . Con esta frase de cuento de hadas, nos inculcaron que la meta de la vida era casarse, y no que es un punto de partido a una vida en común, en la que hay que esforzarse y mejorar la comunicación día tras día. Vivir feliz con la persona elegida no sucederá mágicamente, y por supuesto puede transformarse en una realidad si dedicamos el tiempo y el entusiasmo suficientes para que así sea.
"Es mi media naranja" . El concepto de media naranja (o de nuestra otra mitad) implica alguien que no es completo si está solo... esto puede derivar en decirle sí a una pareja que no es para nosotros, o aceptar lo inaceptable, solo para sentirnos completos y combatir la soledad y la angustia que nos provoca ser "media" persona. Tienes todo lo que necesitas dentro de ti, eres un ser entero, en busca de otro ser entero para compartir la vida y mejorarla, juntos.
"Mi esposa/esposo me hará plenamente feliz" . Parte de la responsabilidad de tu felicidad ¡es tuya! Responsabilizarte de tus propias decisiones para ser una persona dichosa y plena permitirá que el otro (o la otra) tenga el espacio suficiente para la parte que le corresponde en tu felicidad.
"Debemos estar siempre de acuerdo" . Aceptar cualquier cosa para cumplir con este mito puede ser contraproducente. Los dos miembros de una pareja son personas diferentes, con distintas crianzas y experiencias personales. Se puede no concordar en ciertos puntos y aún así convivir armónicamente, respetando los puntos de vista diferentes.
"El matrimonio destruye el sexo" . Hay quienes piensan que por el acostumbramiento a dormir todas las noches con su pareja, con el tiempo, el deseo sexual se verá mermado, necesariamente. ¡Créeme que esto puede no ocurrirte, si usas tu imaginación para mantener viva la llama de la pasión!

¿Qué piensas de los mitos del matrimonio? ¿Hay alguno con el que te identifiques?
http://espanol.mujer.yahoo.com/blog/Merlina-Meiler/71/Mitos-del-matrimonio

sábado, febrero 7

Los Caprichos de María V.


por Raiza Ramírez

María Victoria Charusi de la Castaneda Blanco. ¿Es un nombre muy largo, verdad? Pues aunque parezca de mentira, es un nombre real.Cuando conocí a Mª V. (para hacerlo más corto) tenía nueve años, estudiaba tercer grado y aunque no le gustaba mucho la escuela, asistía porque su papá era el dueño.
Vivía en una pequeña ciudad llamada Cantaclaro, que quedaba al lado de otra inmensa ciudad muy rica, grande y poderosa. Cantaclaro, a pesar de su tamaño, era una inmensa productora de carros, comida, ropa, muebles y muchas cosas más.
Pero volvamos a Mª V. Era una niña muy linda, aunque un poco floja. Prefería dormir a hacer sus deberes. O jugar antes que ayudar en su hogar. Tenía el cabello ondulado y largo de color marrón, que combinaba perfectamente con sus ojos del mismo color.
Era una chiquilla normal, pero como todo el mundo tenía un defecto: era muy caprichosa y siempre quería hacer lo que le diera la gana.
Su padre, el Sr. Charusi era un activo hombre de negocios, dueño de la mayoría de las fábricas de Cantaclaro. Era un hombre muy bueno y quería tanto a su hija, que la dejaba hacer y deshacer a su antojo. No le importaba, porque él tenía tanto dinero, pero tanto dinero, que creía podía complacer cualquiera de las peticiones de Mª V.
Al principio, la niña solo pedía cosas materiales: muñecas, ropa, zapatos, juguetes, peluches y todo aquello que por su mente pasara. Su padre, que no podía decirle que no y que no medía sus gastos con ella, abría su cartera y sacaba el dinero que hacía falta para complacer los gustos y caprichos de la pequeña.
Como ya ella sabía que su progenitor le daría lo que ella quisiera, optó por pedirle cosas cada vez más difíciles de conseguir y más costosas. Incluso, empezó a solicitarle algunas que no se compran con dinero.
Un día, muy temprano, le dijo a su padre que no quería ir al colegio.
- Hija, ¿por qué no quieres ir al colegio? – dijo el Sr. Charusi.- Porque no – contestó ella despreocupadamente.- María Victoria no es bueno que faltes al colegio…- No quiero ir, dijo ella de manera decidida.
Como el Sr. Charusi no podía decirle que no a su hija, le dio permiso para no ir al colegio, pensó que por un día de clase que la niña perdiera, el mundo no se iba a acabar.
Luego de unos días, no conforme con no querer ir al colegio, Mª V. no deseaba que nadie fuera, deseaba que por un día se suspendieran las clases para todos.
Su padre, entre sorprendido e indeciso, cuestionó la razón de su capricho. Ella, contestó como siempre: simplemente lo deseaba. El padre, nuevamente la complació y mandó a suspender las clases por cualquier motivo o razón.
Y así, entre su negativa de ir a clases cada vez que le provocaba y la suspensión de clases cada vez que la niña quería, los niños de Cantaclaro comenzaron a olvidar lo que habían aprendido a lo largo del año escolar.
Pero los caprichos de Mª V. no quedaron allí. Un día le preguntó a su padre:
- ¿Qué día es hoy?
- Lunes – dijo él.
- ¡Me gustaría tanto que mañana fuera domigo!, expresó la niña.
- Pero eso es imposible María Victoria, dijo el padre con cara de asombro.
- Para ti nada es imposible – respondió ella.
- Pero, ¿cómo voy a cambiar un día de la semana por otro? No soy Dios…
- Papá, todas las fábricas de esta ciudad son tuyas, puedes hacer que nadie trabaje mañana y así parecerá domingo. Además, puedes hacer que haya una hermosa feria como la de los domingos y así parecerá que es fin de semana – se le ocurrió a Mª V.
El padre de Mª V. no tuvo una respuesta inmediata, pero como no podía decirle que no a su hija, hizo lo que ella quiso. Y ese martes fue domingo.
En un primer momento, la gente saltó de la alegría al saber que no iban a trabajar y que tenían un día libre, pero a la vez se preguntaban qué día sería el siguiente: si lunes o miércoles.
Así pasó una y otra vez, cada vez que a Mª V. se le ocurría, le pedía a su papá que cambiara el día de la semana, o que cerrara el colegio, o cualquier cosa que por su mente pasara.
La confusión de la gente al no saber en qué día de la semana era, junto al olvido de los niños por no ir a la escuela y el de los trabajadores por no ir a las fábricas, convirtió a Cantaclaro en un pueblo pobre, triste y olvidado. Ya no era rico, alegre y poderoso, como solía ser.
Como las empresas trabajaban menos, producían mucho menos dinero, así que no había forma de pagar a los trabajadores y mucho menos obtener ganancias para la familia Charusi. El dinero del Sr. Charusi fue desapareciendo, porque todavía el padre de Mª V. no podía decirle que no a su hija.
Cuando se le terminaron sus ahorros, el Sr. Charusi tuvo que vender algunas de sus empresas a los señores de la gran cuidad vecina de Cantaclaro. Y a pesar de esto, el padre de Mª V. aún no le podía decir que no a su hija.
La gente comenzó a emigrar, buscando un mejor futuro para ellos y su familia. Algunas fábricas cerradas y la confusión seguían siendo las noticias de la ciudad. Las máquinas empezaron a oxidarse y los que quedaban en el pueblo, comenzaron a olvidarse de cómo hacer su trabajo y de lo que sabían. Los niños no fueron más a la escuela y así, pronto olvidaron cómo leer y escribir.
Mientras esto seguía pasando, Mª V. seguía en su cuarto, entre sus juguetes y sus caprichos, como si nada estuviera pasando, porque su padre no podía decirle que no.
El Sr. Charusi, luego de vender todas sus empresas, hipotecar la casa, vender lo que había dentro de ella, incluyendo su cama y gastar todo el dinero que tenía en sus cuentas, tuvo que decirle a su hija que también había que vender parte de sus cosas para poder comprar algo de comer.
Mª V. no entendía bien lo que pasaba, pero no hubo más remedio. Tuvo que deshacerse de todas sus cosas bonitas, sus juguetes, sus muñecas e incluso sus vestidos.
Los Charusi ya no eran ricos, ni Cantaclaro una ciudad con futuro. La familia tuvo que mudarse a la ciudad de al lado y empezar de nuevo.
El padre buscó trabajo como obrero en una fábrica de zapatos y ella, tuvo que empezar la escuela de nuevo. Mª V. también aprendió a hacer dulces criollos, para venderlos y así ayudar a su padre.
Con el tiempo, las cosas cambiaron y de esta manera fue como el Sr. Charusi aprendió a decirle que NO a su hija.
EPÍLOGO¡Hola! Mi nombre es María Victoria. Les escribo esta carta porque quiero decirles algunas cosas.Ustedes leyeron mi historia, ¿verdad? Bueno, de este cuento aprendí que no todo puede ser como yo quiero. Y a pesar de que pueda tener todo al alcance de mi mano, no quiero ni puedo pensar solo en mí. Aprendí a pensar en los demás.También me di cuenta que es importante valorar lo que tengo y trabajar para poder alcanzar las metas que deseo.Espero que ustedes también hayan aprendido algo. ¡Chao!
María Victoria Charusi de la Castaneda Blanco
Autora del cuento: Raiza Ramírez
Este cuento fue escrito en septiembre de 1993

martes, febrero 3

Amores que matan


Dicen que hay "Amores que matan", algunas personas lo toman por el lado emocional, quien sabe si del despecho; pero para algunas mujeres definitivamente sí existe el riesgo de morir a manos de su pareja. Y para contribuir a concienciar a nuestros lectores, nos traemos prestado este post que colocó nuestra amiga Graciela en su blog Palomas de Papel.


Empujones, tirones de cabello, cachetadas, burlas o insultos son comportamiento violento, se presentan más de lo pensado entre las/os adolescentes, comúnmente pasan inadvertidos o se los define como juegos o gestos de afecto. La repetición de este tipo de conductas, es la característica de una relación violenta. Entre las/os adolescentes es muy frecuente también el maltrato emocional, cuyos indicadores son, en general, amenazas de terminar la relación, acusaciones, descalificaciones y/o celos excesivos. En estos casos, el problema puede ser más difícil de resolver porque al no haber golpes físicos, las adolescentes no perciben que están viviendo una relación violenta y muchas identifican esas conductas como indicadores de cariño. Numerosas mujeres maltratadas, mientras su proceso de recuperación, manifiestan que la violencia en sus parejas había comenzado en el noviazgo, a pesar que nunca lo habían percibido de ese modo.


¿Quieres saber si te enamoraste de un hombre violento? Dale click aquí para continuar leyendo...