sábado, enero 5

Intentar cambiar a la pareja


Hablando con un amigo, éste me comentaba los esfuerzos que ha realizado para cambiar a su pareja y era algo que me comentaba MUY orgulloso, como si su acciones fueran dignas de admiración. Realmente se traslucía la dicha en la conversación, mientras yo lo miraba casi horrorizada de su comentario.
Intentar cambiar a nuestra pareja, aparte de parecerme un esfuerzo vano, termina por ser un contrasentido. Uno se enamora de su pareja, precisamente por cómo es, con su claro obscuro, las cosas que admiramos y las que no nos gustan tanto, y esa totalidad conforma nuestra pareja, de quien nos enamoramos. Si yo dijera que Danny es cero defectos estaría mintiendo, y lo propio ocurriría si él dijera eso de mi, pero nos aceptamos como somos, con nuestras quisquillosidades...
Sin embargo, vemos como muchas personas se empeñan en intentar cambiar a la pareja, que deje de hacer tal cosa o que haga cual otra, algunas veces intentamos meterlos en nuestro carril, pero en otras ocasiones inclusive podemos buscar que se parezca a nuestra pareja anterior, justo era el caso de este amigo, que le reprochaba a la anterior novia su fascinación por la moda, lo impredecible que podía ser y esa tendencia a andar todo el día alegre y contenta y ahora busca en su nueva pareja que sea un poco más fashion, algo más ligera y alegre, o sea que se parezca a la anterior.
Yo siento que eso a veces puede suceder porque el ciclo anterior no quedó completamente cerrado, o porque no damos gracias a lo que aprendimos en la relación pasada y que nos trajo a esta nueva persona, completamente diferente y que representa un nuevo mundo por descubrir, y que, podemos perderlo, por estar anclados en el viejo mundo.
Sin embargo, puede suceder -a mí me ocurrió- que la convivencia con otra persona, que es decididamente diferente a nosotros, nos va transformando e inspirando a hacer las cosas de una manera diferente. Yo siento que de cada una de mis relaciones anteriores aprendí algo, y un poco de mí se transformó, inspirada en las cualidades de esa persona tan importante en ese momento... y así muchas de mis quisquillosidades fueron quedando en el camino, aprendí de algunos ética de trabajo, de otros el ser alegre en casi todo momento, hubo quien me inspiró a tener un mejor carácter, y así, poco a poco se fue configurando quien soy ahora y que seguramente en el amor se seguirá transformando.

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